EL SOLSTICIO DE JUNIO
Desde la formación del sistema solar, la Tierra ha jugueteado alrededor del Sol, e inclinada 23,5 grados respecto a la vertical al plano de su órbita elíptica, le ha rendido la pleitesía que merece por toda la energía útil que de él ha recibido, como se ilustra en la figura 1. Y podría seguir así año tras año, sin parar, a menos que algún evento astronómico catastrófico lo impida.
La época de verano siempre coincide con la ocurrencia del solsticio de junio, que este año 2026 tendrá lugar el 21 de junio a las 04:24 am (HLV). Este es el evento astronómico que marca el inicio del verano en el hemisferio norte y, al mismo tiempo, el invierno en el sur. Este fenómeno astronómico de los solsticios ocurre dos veces al año (junio y diciembre), cuando la inclinación del eje de la Tierra hace que el Sol alcance su máxima altura en el cielo, en el norte, y mínima en el sur; y viceversa. En este caso particular del solsticio de junio, el extremo norte del eje terrestre se encuentra inclinado hacia el Sol, mientras que su extremo sur se encuentra tumbado lejos del Sol. En consecuencia, sobre el hemisferio norte incide la luz del sol con mayor intensidad que en el hemisferio sur.
Debido a su ubicación en el hemisferio norte y dentro de la zona intertropical —comprendida entre los trópicos de Cáncer y Capricornio—, Venezuela no experimenta de forma directa las variaciones estacionales típicas de las regiones extratropicales. Sin embargo, resulta de gran utilidad estudiar los fenómenos astronómicos y meteorológicos anuales derivados del movimiento de la Tierra. Ello permite fundamentar científicamente la ausencia de las cuatro estaciones en el territorio nacional.
Figura 3. Posición del Sol durante el solsticio de junio 2026. Este año, el 21 de junio a las 04:24 am (HLV) el Sol se encontrará en el cenit de un punto de Emirato Árabes Unidos, como se puede apreciar en la figura. Justo en ese momento, el Sol se encontrará en un punto del trópico de Cancer (23,44 grados por encima del Ecuador terrestre) a 54,44 grados del Meridiano de Grenwich. En ese preciso lugar ocurrirá también el " mediodía cenital ". Cualquier observador ubicado en ese punto podrá disfrutar de la desaparición de las sombras de los objetos. Pulsar sobre la imagen para activar el applet.
¿Por qué ocurren estos eventos astronómicos? Muy simple, la Tierra, mientras se desplaza alrededor del Sol, también gira; y lo hace como un trompo o peonza. Por lo tanto, posee un momento angular de rotación en una dirección fija, es decir, aproximadamente constante respecto al fondo de la bóveda celeste. Una ley de la física permite concluir que, mientras la Tierra se desplaza en su órbita, este momento angular mantiene su dirección, a menos que una fuerza externa le aplique un torque y se la cambie. Tal dirección del momento angular se considera en astronomía como una dirección de referencia y, por lo tanto, se adopta como la dirección del eje de la Tierra ; el cual, uno de sus extremos (el norte), apunta hacia la estrella Polaris en la Constelación de la Osa Menor.
Sí la Tierra se moviera alrededor del Sol en una órbita circular y con el eje terrestre en dirección perpendicular al plano de la órbita terrestre, entonces, el plano de su órbita coincidiría con el plano del ecuador; y por consiguiente, la luz recibida desde nuestro astro rey, iluminaría por igual ambos hemisferios terrestres los 365,25 días del año. Justamente, esta es la situación que ocurre durante los dos equinoccios de marzo y septiembre. En consecuencia, cualquier observador sobre la superficie de la Tierra, durante todo el año, vería salir al Sol exactamente por el punto cardinal Este, subiría hasta alcanzar la altura máxima y luego, lo vería ocultarse por el punto cardinal Oeste.
Es decir, el Sol realizaría cada día el mismo movimiento aparente monótono para un observador situado sobre la línea ecuatorial terrestre; lo mismo ocurriría sobre los trópicos, y en general, sobre cualquier punto de la superficie terrestre.
Sin embargo, este no es el caso, ya que el eje de la Tierra forma un ángulo de 23,5 grados con la línea vertical al plano de la órbita. Durante el solsticio del 21 de junio el eje terrestre se inclinará más hacia el polo norte del Sol. Por lo tanto, el Sol bañará al hemisferio norte con luz de mayor intensidad, en comparación con el hemisferio sur. Consecuencia: comienza el verano en el norte y el invierno en el sur.
NOTA
El cálculo de la fecha y hora de ocurrencia del solsticio fue realizado con mis calculadoras.
CALCULADORA SOLAR 1
CALCULADORA SOLAR 2
CALCULADORA SOLAR 3